La oscura noche cae, y al parecer un día común y corriente está por terminar, pero siempre hay algo nuevo, todos los días se aprende algo nuevo, y los más grandes aprendizajes, no son los que vienen de afuera, sino los que vienen de adentro. La musica del radio del taxi mostraba una letra de infidelidad y despecho, y esta es la música que nos educa emocionalmente como nación. Tomo 50 pesos, se los entrego al callado taxista y bajo a la casa. Hoy di clase de canto a un chavo con una energía muy particular. Con mirada inexpresiva, pero con un gran ánimo, siento dentro de él una inseguridad latente. Aunque por fuera todos mostremos un gran ánimo, y alegría y entusiasmo, siempre hay un dolor que nos une a todos. Siento que es un dolor común de la humanidad, desde el taxista, hasta el sacerdote o el político. Hay un dolor muy profundo que puedo percibir muy dentro mío. Es el dolor de la humanidad, como un río gris en el cual los humanos navegamos. Es desastroso y agonizante este caudal doloroso en el cual nos encontramos. Por el, me siento unido a gente que está del otro lado del mundo. Casi puedo ver a los pobres trabajadores de las fábricas trasnacionales pasando por un dolor infinito con tantas horas de trabajo al día en unas condiciones pésimas y con un sueldo totalmente denigrante e insuficiente. Si eso no es esclavitud, no sé que será. También puedo percibir la soledad y tristeza de algunas personas en castillos lujosos. En particular de una niña con un vestido blanco, sentada a la luz del sol frente a la ventana dentro de algún castillo ingles. Casi la puedo ver volteando a verme, sabiendo que la están observando debajo de una cómoda. Es una sensación escalofriante, pero que a la vez me llena de un calor inexplicable. Hay gritos y sollozos provenientes de distintas partes del mundo, distintos escenarios. Una anciana cosechando arroz bajo el tormentoso látigo del sol en la lejana China. Realmente siento que están dentro de mí, muy distinto a lo que se puede ver en la televisión o en tontos vídeos en internet. Ahora lo sé, lo percibo y lo vivo en carne propia, y no es que lo imagine, es algo real! De repente me siento inmenso y un calor me recorre todo el cuerpo. Será amor? No creo. Siento que el amor es algo muchísimo más grande que esto que siento.
Lección del día de hoy... El mundo duele y sufre, y se está desgastando poco a poco, como un reloj viejo que necesita nuevas piezas o aceite. Este calor que siento en todo el cuerpo es reconfortante. Descansa mundo!!!
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